Ṣafwān al-Ŷammāl; el primer administrador y encargado (tawliyyat) del Santuario del Príncipe de los Creyentes —la paz sea con él—
A Ṣafwān ben Mihrān debe considerársele el primer encargado de la protección del santuario del Príncipe de los Creyentes —la paz sea con él—, designado para tal responsabilidad por el Imam Ṣādiq —la paz sea con él—, y quien asumió la tarea de restaurar la modesta tumba del Príncipe de los Creyentes —la paz sea con él—.
Ṣafwān ben Mihrān al-Asadī, conocido como Ṣafwān al-Ŷammāl, fue uno de los compañeros y transmisores de los hadices del Imam Ṣādiq —la paz sea con él— y del Imam Kāẓim —la paz sea con él—
Según refiere Ibn Qūlawayh en su libro Kāmil al-Ziyārāt, Ṣafwān visitó el mausoleo del Príncipe de los Creyentes —la paz sea con él— durante veinte años y allí oraba.
Ṣafwān al-Ŷammāl relata:
«El Imam Ṣādiq —la paz sea con él— me llevó consigo hacia al-Qā’im y me dijo: «Encamina tu rumbo hacia Gharī (Nayaf)». Cuando llegamos a aquel lugar, el Imam extrajo una cuerda trenzada con fibras y la fue arrastrando por el suelo hasta recorrer una gran distancia.
Luego se detuvo en un punto, tomó un puñado de tierra de aquel paraje, lo olió y, avanzando un poco más, se plantó justo en el lugar que hoy se reconoce como la tumba del Príncipe de los Creyentes —la paz sea con él—».
«Tomó nuevamente un puñado de tierra y lo olió, luego rompió a llorar con tal vehemencia que Ṣafwān pensó que iba a morir. Tras recobrar el sentido, dijo: ‘¡Por Dios que este es la tumba del Príncipe de los Creyentes —la paz sea con él—!'».
Este hadiz constituye una de las primeras visitas rituales (ziyārāt) públicas del Imam Ṣādiq —la paz sea con él— a la tumba del Príncipe de los Creyentes —la paz sea con él— tras la caída de los omeyas, cuando ya el peligro de los enemigos se había atenuado.
En otra tradición, Ṣafwān al-Ŷammāl relata:
«Partimos de Medina junto con el Imam Ṣādiq —la paz sea con él— hacia Kufa. Cuando cruzamos la región de al-Ḥīrah, el Imam Ṣādiq —la paz sea con él— me llamó y…» (el resto de la narración muestra que él señaló la tumba del Príncipe de los Creyentes —la paz sea con él— en Nayaf).
Ṣafwān al-Ŷammāl relata así su segunda visita:
«Fui con el Imam Ṣādiq —la paz sea con él— a Kufa para presentarnos ante al-Manṣūr al-Dawāniqī.
El Imam me dijo: «Aquí se halla el santuario de mi abuelo, el Príncipe de los Creyentes —la paz sea con él—. Desciende de la montura». Entonces él mismo realizó la ablución mayor (ghusl), vistió prendas limpias y avanzamos con recogimiento hasta llegar a Dhukuwāt. El Imam trazó una línea con su bastón y dijo: «Cava aquí»».
«Cuando retiré la tierra, apareció el vestigio de la tumba.
El Imam lloró y dijo: «La paz sea contigo, ¡oh Legatario, virtuoso y puro! La paz sea contigo, ¡oh Noticia grandiosa!…»
Luego me permitió que diera a conocer el lugar de la tumba a los seguidores (los chiitas) del Príncipe de los Creyentes en Kufa. Asimismo, me entregó unos dírhams para que reparara el enlosado de la tumba, que se había deteriorado por la acción del viento y la lluvia».
Por lo tanto, a Ṣafwān ben Mihrān debe considerársele el primer administrador (tawliyyat) del santuario del Imam Alí —la paz sea con él—, designado para tal responsabilidad por el Imam Ṣādiq —la paz sea con él—.
Ṣafwān al-Ŷammāl relata en otra tradición:
«Llegamos junto al Imam Ṣādiq —la paz sea con él— a la tumba del Príncipe de los Creyentes —la paz sea con él—. El Imam cavó un pequeño hoyo y extrajo una moneda de hierro para que sirviera como señal de la tumba. Luego tomó un recipiente, realizó la ablución, rezó cuatro ciclos de oración (rak‘āt) y me dijo: «¡Oh Ṣafwān! Levántate y haz lo mismo que yo he hecho. Has de saber que esta es la tumba del Príncipe de los Creyentes —la paz sea con él—»».
Ṣafwān relata en otra tradición:
«Partimos de Qādisiyya junto con el Imam Ṣādiq —la paz sea con él— hacia Nayaf. Cuando el Imam llegó a las alturas de Nayaf, dijo: «Este es el monte al que el hijo de mi abuelo Noé —la paz sea con él— quiso refugiarse durante el Diluvio, cuando dijo: ‘Me refugiaré en un monte que me proteja del agua’ (Corán, 11:43). Dios le reveló: ‘¡Oh Noé! No hay refugio contra Mí excepto en Mí mismo’. Entonces aquel monte se hundió en la tierra y una parte de él se extendió hasta Sham (Siria)»».
Luego el Imam dijo: «Cambia el rumbo». Y llegamos a Gharī.
Allí se detuvo junto a la tumba del Príncipe de los Creyentes —la paz sea con él— y pronunció salutaciones desde nuestro señor Adán hasta el Sello de los Profetas (el Profeta Muhammad)—las bendiciones divinas sean con él y su familia—, mientras yo las repetía con él. Después se postró sobre la tumba, lloró y rezó cuatro ciclos de oración (rak‘āt). Cuando le pregunté de quién era aquella tumba, respondió: «Esta es la tumba de mi abuelo, Alí ben Abī Tālib —la paz sea con él—».
Relato de Ṣafwān sobre el lugar de la tumba del Príncipe de los Creyentes —la paz sea con él—
«Pregunté al Imam Ṣādiq —la paz sea con él— acerca del lugar donde fue sepultado el Príncipe de los Creyentes —la paz sea con él—. El Imam describió a Ṣafwān la ubicación exacta de la tumba. Ṣafwān se dirigió a aquel lugar, oró y luego regresó a la presencia del Imam, informándole de lo sucedido. El Imam, confirmándole, dijo: «Obraste correctamente». Desde entonces, Ṣafwān permaneció veinte años adorando y orando en ese mismo lugar.»
Ibn Ṭāwūs relata en su libro Muṣannaf fī Tārīj al-Kūfah:
«Ṣafwān dice: «Un amigo mío y yo salimos de Kufa y acudimos al Imam Ṣādiq —la paz sea con él— y le preguntamos acerca de la tumba del Príncipe de los Creyentes —la paz sea con él—.
El Imam respondió: ‘Él está junto a vosotros, en las afueras de Kufa, en tal lugar’, y nos lo describió. Nos dirigimos allí y encontramos la tumba.
Luego regresamos a presencia del Imam y le dijimos: ‘Hemos hallado la tumba, tal como nos indicaste’. El Imam confirmó: ‘Sí, ese es el lugar, cerca de las Dhukuwāt Beyḍ (las colinas blancas)'»».
Ṣafwān al-Ŷammāl narró que estaba junto con «‘Āmir ben ‘Abd Allāh ben Ŷudhā‘ah» en la presencia de Imam Sadiq, la paz sea con él, que ‘Āmir le dijo:
«La gente cree que el Príncipe de los Creyentes —la paz sea con él— fue sepultado en al-Raḥbah, pero el Imam aclaró que no es así.
Luego él volvió a preguntar: «¿Entonces dónde se ha enterrado?
Explicó el Imam: Tras el martirio del Príncipe de los Creyentes —la paz sea con él—, el Imam Ḥasan —la paz sea con él— transportó su cuerpo a las afueras de Kufa y lo sepultó cerca de Nayaf, en una zona situada entre las colinas blancas (Dhukuwāt Beyḍ), a la izquierda de Gharī y a la derecha de al-Ḥīrah.
Después, cuando me dirigí a aquel lugar, al principio pensé que se trataba de otro sitio, pero al informar de ello al Imam, él me dijo: «Lo has logrado. Lo has logrado. Lo has logrado. Que Dios tenga misericordia de ti».
De este hadiz puede comprenderse que, si hoy nos situamos frente a la tumba del Príncipe de los Creyentes —la paz sea con él— en el casco antiguo de la ciudad de Nayaf y miramos hacia Kufa, la tumba se halla a la izquierda de Gharī (la zona histórica de Ghariyyayn) y a la derecha de al-Ḥīrah, y fue sepultada cerca de la actual Nayaf.