Presentación de la «Mezquita Al-Jadra – مسجد الخضراء» ubicada en el Atrio del Sagrado Santuario del Príncipe de los Creyentes, Alí (la paz sea con él)
Continuando con la serie de reportajes sobre el Atrio y el Sagrado Santuario del Príncipe de los Creyentes, Alí (la paz sea con él), en este informe se aborda la «Mezquita Al-Jadra». Este reportaje busca brindarle información y detalles importantes al responder preguntas como: ¿Cuál es la mezquita más antigua de la ciudad de Nayaf? ¿Por qué esta mezquita fue nombrada «Mezquita Al-Jadra»?, entre otras.
Mezquita Al-Jadra (La Mezquita Verde)
La «Mezquita Al-Jadra» es una de las importantes obras históricas del Atrio del Sagrado Santuario del Príncipe de los Creyentes, Alí (la paz sea con él), a la cual está anexada. En la guía de monumentos históricos del Atrio Sagrado se afirma explícitamente sobre la Mezquita Al-Jadra: «Esta mezquita está ubicada en el lado este de la muralla del Atrio Sagrado del Príncipe de los Creyentes, Alí (la paz sea con él), a la derecha interior de la Puerta del Reloj. La Mezquita Al-Jadra está considerada una de las mezquitas antiguas. Existen diversas opiniones sobre la razón de su nombre y su fundador no está identificado con certeza.»

Algunos historiadores afirman que su denominación como «Al-Jadra» no tiene una razón específica, y dado que probablemente fue construida al mismo tiempo que el Sagrado Santuario del Príncipe de los Creyentes, por eso se hizo conocida como «Mezquita Al-Jadra», y posteriormente se le realizaron algunas modificaciones.
Se dice que en esta mezquita existía un parche de vegetación o un jardín, razón por la cual se la conoció con este nombre. Cabe señalar que «Al-Jadra» en árabe significa precisamente «la Verde» o «la de color verde», lo que confirma esta teoría etimológica. También se relata que esta vegetación fue plantada en el patio adyacente a la mezquita por un asceta hindú («derviche»).
Existe una tercera opinión sobre esta denominación, que consiste en que esta mezquita fue construida por «Al-Jadra», la hermana de «‘Imrān ibn Shāhīn». Según las fuentes históricas islámicas, ‘Imrān ibn Shāhīn fue un caudillo local que gobernó en la región del sur de Irak durante el siglo X d.C. (siglo IV de la Hégira). En detalle, ‘Imrān ibn Shāhīn (fallecido en el año 369 de la Hégira) fue uno de los principales opositores al emir buyí ‘Aḍud al-Dawla, contra cuyo gobierno se rebeló. Huyó en secreto a Nayaf buscando refugio en el Príncipe de los Creyentes (la paz sea con él). Según la tradición, las bendiciones del Imam no solo lo salvaron del castigo, sino que incluso le valieron ser nombrado ministro en el propio gobierno de ‘Aḍud al-Dawla. Este evento milagroso consolidó su devoción y, de manera plausible, pudo motivar a su familia –en este caso, a su hermana Al-Jadra– a contribuir en la construcción o patrocinio de lugares sagrados adyacentes al santuario, como esta mezquita.
«Al-Shaykh Ja’far Mahbuba» relata:
«Al-Barāqī atribuyó esta mezquida a ‘Alī ibn Muzaffar al-Najjār’, autor del libro ‘Al-Ru’ya’, quien poseía una parte de un terreno que le fue arrebatada y usurpada por la fuerza. Por ello, peregrinó para visitar al Príncipe de los Creyentes (la paz sea con él) y presentó su queja ante el Imam, haciendo un voto de que, si su parte le era devuelta, construiría una mezquita con su propio dinero. Su parte le fue restituida, pero él no cumplió su promesa. Luego de esto, vio en un sueño al Príncipe de los Creyentes (la paz sea con él) que le decía: ‘¡Oh, ‘Alī! Cumple tu voto’. De esta manera, él ‘comenzó la construcción de la mezquita por amor al Príncipe de los Creyentes (la paz sea con él)’». Sin embargo, «Al-Sayyid Jersān» señala que este sueño y esta gracia divina no se refieren a la construcción de la Mezquita Al-Jadra.
En el libro «Al-‘Irāq kamā rasamahu al-Muṭarraqī Zādeh» (Irak según lo dibujado por Muṭarraqī Zādeh) existe una pintura perteneciente a la serie de dibujos realizados por Muṭarraqī durante su viaje a Irak en el año 941 H. / 1534 d.C., la cual muestra el edificio del Sagrado Santuario del Imam Alí (la paz sea con él) construido por los Iljānidas y completado en el año 760 de la Hégira. En esta misma pintura hay un punto que señala la ubicación de lo que hoy es la Mezquita Al-Jadra.

Reconstrucción y restauración de la Mezquita al-Jaḍrāʾ
A lo largo de los siglos se llevaron a cabo numerosas obras de reconstrucción y restauración de esta mezquita. En el año 1352 H. / 1934 d.C., fue reconstruida con fondos de la Organización de Dotaciones Pías (Awqāf) de la época, bajo la supervisión y dirección de Ḥāŷŷ Muḥsin Shalāsh al-Nayafī.
En 1949, el gobierno iraquí de entonces demolió aproximadamente un tercio de la mezquita y destinó ese espacio a la ampliación de una carretera que se construía alrededor del Santuario Sagrado del Príncipe de los Creyentes (la paz sea con él). Asimismo, este proyecto de expansión incluyó numerosas tiendas, viviendas y cementerios, cuyos terrenos fueron expropiados.
En 1965, tras la demolición de la antigua estructura, el Gran Ayatolá Sayyid Abū al-Qāsim al-Jū’ī ordenó la reconstrucción del edificio. Él mismo impulsó activamente este proyecto, cuya ejecución estuvo bajo la supervisión de Ḥuŷŷat al-Islām Sheij Aḥmad al-Anṣārī. El Ayatolá al-Jū’ī dirigía el rezo colectivo en esta mezquita y la convirtió también en un centro para la impartición de sus lecciones científicas.

En esta mezquita se formaron cientos de muytahids [muytahid (árabe: مُجْتَهِد), es quien tiene la competencia científica para derivar los dictámenes jurídicos (fiqhíes) a partir de las fuentes auténticas del Islam], quienes posteriormente se dispersaron por diversas regiones. Entre ellos, algunos llegaron a convertirse en marāŷi‘ al-taqlīd [autoridades religiosas supremas a las que los creyentes recurren para la imitación jurídica en las normas de la ley islámica] en Nayaf, mientras que otros alcanzaron este rango en la ciudad sagrada de Qom.
Tras el fallecimiento del Ayatolá al-Jū’ī, esta mezquita se convirtió en un lugar para la realización del rezo colectivo y la impartición de clases por parte de «el Ayatolá Sayyid Naṣrullah Mustanbat». Después de él, también impartió clases aquí la eminente autoridad religiosa, «el Ayatolá Sayyid ‘Alī Ḥusaynī Sīstānī».
Después del fallecimiento del Ayatolá al-Jū’ī en el año 1413 H. / 1992 d.C., su cuerpo fue sepultado en la tercera habitación del lado noreste del Atrio Sagrado del Príncipe de los Creyentes (la paz sea con él), la cual estaba completamente conectada a la Mezquita al-Jaḍrāʾ.
Tras los sucesos del Intifada Sha‘bāniyya (Levantamiento de Sha‘bān) y el fallecimiento del Ayatolá al-Jū’ī, esta mezquita fue clausurada por el régimen baazista con el pretexto de realizar restauraciones. En realidad, no hubo ninguna restauración; el objetivo era impedir la celebración del rezo colectivo y la enseñanza de las ciencias religiosas, por lo que permaneció cerrada hasta la caída del régimen baazista.
Después de la caída del régimen baazista, el Ayatolá Sīstānī prestó una gran atención a la Mezquita Al-Jāmi‘ al-Jaḍrāʾ (o la Mezquita al-Jaḍrāʾ), dado que este lugar es en realidad un legado y herencia de su maestro, el Ayatolá al-Jū’ī. En consecuencia, se inició su reconstrucción y renovación, que culminó en el año 1427 H. / 2006 d.C., reabriéndose la mezquita para que en ella se realizara el rezo colectivo bajo la dirección de «Sayyid Ḥasan Mar‘ashī».
Dentro del marco de la especial consideración del Ayatolá Sīstānī por esta mezquita, en el año 2014 también se llevaron a cabo obras de restauración de este emblemático lugar, las cuales se extendieron por dos años y finalizaron en 2016. Esta restauración incluyó la ampliación del patio de la mezquita para los orantes, aumentando su superficie en aproximadamente 300 metros cuadrados. Asimismo, se revistieron su suelo y sus muros con mármol y azulejos.
¿Por qué Nayaf al-Ashraf es conocida como la ciudad de las mezquitas?
La ciudad de Nayaf al-Ashraf es conocida por la abundancia de sus mezquitas. Pero ¿cuál es la más antigua entre las mezquitas existentes en esta ciudad sagrada? Al respecto, explica ‘Abd al-Hādī Ibrāhīmī, miembro del Consejo Directivo del Sagrado Santuario del Imam Alí (la paz sea con él) y especialista en los monumentos históricos y arqueológicos del atrio sagrado del Príncipe de los Creyentes.
Nayaf al-Ashraf es una importante ciudad islámica y un centro religioso, y las mezquitas y husainía [lugares destinados principalmente a las conmemoraciones del martirio del Imam Husayn —la paz sea con él— y de los mártires de Karbalá] se hallan distribuidas por todos los callejones del sector antiguo de la ciudad. Estos lugares de culto se concentran dentro de los límites de los cuatro barrios históricos más conocidos: Mishrāq, Barāq, ‘Umārah y Ḥuwaysh.
Además de lo mencionado, existe otra razón lógica para la notable proliferación de mezquitas en Nayaf al-Ashraf: en el pasado, las autoridades religiosas y los sabios más destacados no solían realizar el rezo colectivo en el atrio ni en el mausoleo sagrado del Príncipe de los Creyentes (la paz sea con él), pues consideraban que ello restringía el espacio destinado a los peregrinos. Por ejemplo, Sheij Ja‘far Kāshif al-Ghiṭā’ afirma explícitamente en su obra Kashf al-Ghiṭā’ que «realizar el rezo colectivo en el atrio sagrado del Príncipe de los Creyentes constituye una usurpación de los derechos de los peregrinos».
En definitiva, aunque estas figuras —sabios y juristas— sostenían opiniones personales al respecto, esta postura condujo a que, en épocas pasadas, las autoridades religiosas dispusieran de mezquitas específicas en los cuatro barrios de Nayaf al-Ashraf, donde realizaban la oración. Al mismo tiempo, estas mezquitas funcionaban como centros para la enseñanza de las ciencias religiosas del seminario (ḥawza).
Las mezquitas más famosas y antiguas de Nayaf al-Ashraf
Si deseamos hacer referencia a las mezquitas más famosas y antiguas de los cuatro barrios de la ciudad de Nayaf al-Ashraf, debemos dirigirnos al barrio más antiguo, que es el barrio de Mishrāq.
La mezquita más antigua de toda la parte histórica de la ciudad, específicamente dentro del barrio de Mishrāq —y excluyendo, por supuesto, las mezquitas anexas al Atrio Sagrado del Príncipe de los Creyentes (la paz sea con él), a saber: la Mezquita al-Raʾs, la Mezquita de ‘Imrān Ibn Shāhīn y la Mezquita al-Jaḍrāʾ— es la Mezquita de la eminente autoridad religiosa Abū Ja‘far al-Ṭūsī, quien falleció en el año 460 de la Hégira.
La segunda mezquita más antigua de la ciudad de Nayaf al-Ashraf se encuentra en el barrio de Barāq y es la Mezquita al-Ṭarīḥī. Esta mezquita está atribuida a la destacada autoridad religiosa de su tiempo, el erudito Sheij Fakhr al-Dīn al-Ṭarīḥī, quien falleció en el año 1085 de la Hégira. Algunos historiadores atribuyen esta mezquita a un periodo aún más antiguo y la relacionan con al-Muḥaqqiq al-Karakī, quien falleció en el año 940 de la Hégira.
En el barrio de ‘Imārah existen dos mezquitas famosas y antiguas.
La primera es la Mezquita al-Yawāhirī, fundada por la eminente autoridad religiosa Sheij Muḥammad Ḥasan, autor de la obra Yawāhir al-Kalām. Él falleció en el año 1264 de la Hégira.
La segunda es la Mezquita Kāshif al-Ghiṭāʾ, fundada por la autoridad religiosa emulada Sheij Mūsā Āl Kāshif al-Ghiṭāʾ, quien falleció en el año 1331 de la Hégira. Él era hijo de la gran autoridad religiosa Sheij Ja‘far Āl Kāshif al-Ghiṭāʾ.
Al final del barrio de Ḥuwaysh se encuentra la Mezquita al-Hindī, construida durante la época del eminente sabio Sheij Ḥusain al-Najafī, quien falleció en el año 1251 de la Hégira. En tiempos más recientes, la gran autoridad religiosa Sayyid Muḥsin al-Ḥakīm emprendió la ampliación y restauración de esta mezquita.
Otra mezquita ampliamente conocida es la Mezquita al-Anṣārī, también llamada la Mezquita de los Turcos. Fue fundada por la eminente autoridad religiosa Sheij Murtaḍá al-Anṣārī, quien falleció en el año 1281 de la Hégira.
Estas mezquitas constituyen las más importantes y antiguas de la parte histórica de Nayaf al-Ashraf. Como puede observarse, todas ellas fueron fundadas por autoridades religiosas chiíes (marāŷi‘ al-taqlīd) de sus respectivas épocas, y desempeñaron un papel fundamental tanto en la vida religiosa como en la actividad académica de la ciudad.

Las puertas de la Mezquita al-Jaḍrāʾ
La Mezquita al-Jaḍrāʾ tiene dos puertas: La puerta interior, que se abre hacia el Atrio Sagrado del Príncipe de los Creyentes (la paz sea con él). Está ubicada en el tercer pórtico (īwān) de los pórticos orientales, desde el lado de la puerta de Muslim ibn ‘Aqīl (la paz sea con él), junto a la tumba del Ayatolá al-Jū’ī. Esta puerta posee una pequeña entrada que conduce, por un lado, hacia la tumba del Ayatolá al-Jū’ī y, por el otro, hacia la mezquita.
La otra puerta se encuentra en el lado exterior, hacia el muro de ladrillo del Atrio Sagrado del Príncipe de los Creyentes (la paz sea con él).
El mihrab (nicho de oración) de la mezquita está adornado con versículos del Corán y motivos de arte islámico. En uno de los laterales del mihrab está inscrita la siguiente frase:
«La reconstrucción de la Mezquita al-Jaḍrā se llevó a cabo en cumplimiento de la orden del Ayatolá Sayyid Abū l-Qāsim al-Mūsawī al-Jū’ī, que Dios santifique su alma».
En el otro lateral del mihrab se encuentra esta inscripción:
«El mártir Ḥuŷŷat al-Islām Sheij Aḥmad al-Anṣārī emprendió la reconstrucción de esta mezquita congregacional en el año 1385 de la Hégira».
En la sala destinada a los orantes, entre dos ventanas que dan vista a la tumba, se hallan inscritos en azulejos de esmalte karbala’í unos versos del poeta Muḥammad Ḥusayn al-Ṣaghīr, que registran la fecha del fallecimiento del Ayatolá al-Jū’ī.
Sobre una placa conmemorativa en el muro de la mezquita se lee:
«Tumba de la eminente autoridad religiosa de los chiíes, maestro de jurisconsultos y mujtahids, el difunto Imam Sayyid Abū l-Qāsim al-Mūsawī al-Jū’ī —que Dios santifique su alma— 1317-1413 H. (1899-1992 d.C.)»
Además de realizarse en ella el rezo colectivo, esta mezquita fue el lugar predilecto de los más grandes sabios para impartir las clases del seminario (ḥawza) a los estudiantes de ciencias religiosas. «Sayyid ‘Abd al-Muṭṭalib al-Khursān» escribe en su libro «Masāŷid wa ma‘ālim fī al-rawḍa al-Ḥaydariyya al-muṭahhara» (Mezquitas y lugares emblemáticos en el Santuario Puro Haydarí) :
«El Imam al-Jū’ī dirigía personalmente el rezo colectivo en esta mezquita. Asimismo, la convirtió en una cátedra (muqarr) para impartir sus lecciones de jurisprudencia (fiqh) y principios del derecho islámico (uṣūl). Cuando el estado de salud del Imam al-Jū’ī se agravó y ya no pudo continuar enseñando en esta mezquita, su yerno, el Ayatolá Sayyid Naṣrullah al-Mustanbaṭ, ocupó su lugar.
Tras el fallecimiento del Ayatolá al-Mustanbaṭ, el Ayatolá Sayyid ‘Alī al-Sīstānī asumió la labor docente y la dirección del rezo colectivo que había desempeñado el Ayatolá al-Jū’ī —que Dios santifique su alma—. Esta situación se prolongó durante años, hasta que la Organización de Dotaciones Pías (Awqāf) de Irak, con el pretexto de restaurar la mezquita, la clausuró. Permaneció cerrada hasta el derrocamiento del régimen baazista, momento en que, por orden del Ayatolá Sayyid ‘Alī al-Sīstānī, fue reabierta el 1 de Ÿamādā al-Ūlā de 1427 H. / 29 de mayo de 2006 d.C., tras haber sido acondicionada y restaurada. Las oraciones del ocaso (magrib) y de la noche (‘išā’) se celebraban en ella comunitariamente bajo la dirección del sabio Sayyid Ḥasan al-Mar‘ašī».

Recuerdos de la Mezquita al-Jaḍrāʾ
‘Abd al-Hādī Ibrāhīmī continúa relatando sus recuerdos de esta mezquita:
«Yo nací en Nayaf al-Ashraf en el año 1964. Cuando alcancé la edad de la responsabilidad religiosa[1], el Ayatolá al-Jū’ī era el muytahid supremo y yo tenía especial empeño en realizar el rezo colectivo bajo su dirección.
Esta mezquita, en la época del Ayatolá al-Jū’ī, era la más famosa de Nayaf al-Ashraf, y numerosos fieles acudían a este lugar para cumplir con su oración. La mezquita, particularmente durante el mes de Ramadán, poseía una atmósfera espiritual y devocional muy especial, especialmente al escuchar las alabanzas (ta‘qībāt)[2] posteriores a la oración. El Ayatolá al-Jū’ī, incluso en los últimos días de su vida y pese a su avanzada edad, mantenía un especial empeño en establecer el rezo colectivo en este lugar.
Recuerdo que, después de la oración, el Ayatolá al-Jū’ī recibía a los fieles, respondía a sus saludos y, con gran humildad ante pequeños y grandes, atendía sus consultas sobre jurisprudencia islámica.
Prestábamos especial atención a cuidar del Ayatolá al-Jū’ī incluso después de que saliera. Los fieles se congregaban a su alrededor por todas partes, pues, como se menciona en un hadiz del Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él y su familia purificada), mirar el rostro de un sabio de la religión es un acto de adoración.
Cuando él llegaba al exterior del lugar de oración, no permitía que nadie le ayudara a calzarse sus zapatos. Aunque sus manos le temblaban, se esforzaba por ponérselos por sí mismo».
[1] Edad de la responsabilidad religiosa (sinn al-taklīf – سن التكليف) : Período a partir del cual la persona, según la ley islámica (šarī‘a), queda obligada al cumplimiento de los deberes religiosos. Según la opinión predominante de los juristas chiíes, esta edad se alcanza al completar los quince años lunares para los varones y los nueve años lunares para las mujeres.
[2] Taʿqībāt (تعقیبات): Conjunto de súplicas (duʿā’), invocaciones (dikr) y versículos del Sagrado Corán cuya recitación es recomendable (mustaḥabb) realizar después de las oraciones diarias obligatorias. Algunas de estas alabanzas son comunes a todas las oraciones y se recomienda recitarlas tras cada una de ellas.