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Mapa y vista histórica de la ciudad de Nayaf Ashraf

Una Mirada al Perfil Histórico y Geográfico de Nayaf

Una revisión detallada sobre la ubicación geográfica, el clima extremo y la evolución histórica de la sagrada ciudad de Nayaf, desde el descubrimiento del santuario del Imam Alí (p) hasta su consolidación como centro científico y religioso.

Ubicación geográfica de Nayaf

La ciudad de Nayaf Ashraf se encuentra en el suroeste de Irak, al oeste del río Éufrates, y está a aproximadamente 160 kilómetros de la provincia de Bagdad. Esta ciudad está construida sobre un terreno amplio y plano, que desde el oeste domina una zona de baja altitud conocida como «Bahr al-Nayaf» y está limitada al norte por el cementerio Wadi us-Salaam[1].

La tierra de Nayaf, conocida como Rabwat al-Nayaf, forma parte de la meseta triangular de Nayaf-Karbala.

El punto más alto de esta meseta alcanza aproximadamente 176 metros sobre el nivel del mar, mientras que la altitud general en los márgenes occidentales oscila entre 100 y 120 metros. Desde el suroeste, la meseta domina el «Bahr al-Nayaf». Su superficie es relativamente uniforme, aunque ha sido modelada por el viento y la erosión natural, formando algunas hendiduras.

En el oeste de Nayaf existe una formación rocosa conocida como «Tar al-Nayaf», que se extiende hacia el norte hasta Karbala bajo el nombre de «Tar al-Sayyed», y en estas zonas se hacen visibles las capas rocosas de la meseta.

Clima de Nayaf en las distintas estaciones

El clima de Nayaf es desértico y seco; los veranos son muy calurosos y los inviernos fríos, con escasas precipitaciones y tormentas de arena provenientes del desierto.

Esta ciudad recibe la mayor cantidad de radiación solar en Irak, especialmente durante el verano. Por esta razón, las casas antiguas de Nayaf fueron construidas con una arquitectura particular y calles estrechas para protegerse del calor.

Se empleaban materiales como ladrillo, yeso y madera como aislamiento, y la gente excavaba sardab (sótanos)[2] para escapar del calor. Además, debido a la falta de agua superficial, se utilizaban pozos subterráneos.

Hoy en día, la temperatura en verano en Nayaf a veces supera los 50 °C, y el fenómeno del calentamiento global ha intensificado las variaciones climáticas. Además, las políticas urbanísticas inadecuadas, la reducción del caudal de los ríos, la sequía y la escasez de lluvias han provocado una disminución de la vegetación natural en la región.

El aumento de la población, la cantidad de vehículos, el uso limitado de energía limpia y otros factores han causado contaminación del aire, incremento de las temperaturas y tormentas de polvo en Nayaf.

Historia de la formación y prosperidad de la ciudad de Nayaf

Después del martirio del Príncipe de los Creyentes (la paz sea con él) en el año 40 de la Hégira (661 d.C.), este imam fue enterrado según su voluntad en Rabwat al-Nayaf.

Su sagrado sepulcro permaneció oculto durante algún tiempo, hasta que en la época del Imam Ya’far al-Sadiq (la paz sea con él), tras la caída de los Omeyas en el año 132 de la Hégira (750 d.C.), fue revelado.

El primer mausoleo oficial sobre la tumba sagrada del Imam Alí (la paz sea con él) fue construido en el año 283 de la Hégira (896 d.C.) por Sayyid Muhammad ibn Zayd al-Hasani. Esta construcción marca el inicio de la formación de la ciudad de Nayaf y sentó las bases para su desarrollo y expansión.

Posteriormente, un grupo de Alawíes[3] y de destacados miembros de la comunidad chií se asentaron en Nayaf, y con el tiempo, familias académicas provenientes de Kufa y otras regiones migraron a esta ciudad. Con el paso del tiempo, se construyeron numerosos edificios y casas alrededor del sagrado santuario, y la ciudad prosperó.

Durante la dinastía Búyida[4], especialmente bajo el reinado de Adud al-Dawla[5] en el año 371 de la Hégira (982 d.C.), se prestó gran atención a la mejora del sagrado santuario y al apoyo de los habitantes y vecinos. En este período, Nayaf se convirtió en una ciudad próspera y densamente poblada. Sin embargo, fue durante la dinastía Yalayerí[6] cuando la ciudad experimentó un crecimiento urbano notable.

Relación histórica de Nayaf con las ciudades de Al-Hira[7] y Kufa

Nayaf, junto con Al-Hira y Kufa, formaba un «triángulo civilizatorio», que en la historia de Irak —tanto antes del islam como después— desempeñó un papel importante en los aspectos sociales, económicos, políticos, religiosos, científicos y culturales.

Según las fuentes históricas, la fundación inicial de la ciudad de Al-Hira se remonta a la época del rey babilonio Nabucodonosor (604–562 a.C.).

Al-Tabarí relata: «Nabucodonosor reunió en la región de Nayaf a un grupo de comerciantes árabes que viajaban hacia su territorio; les construyó casas y una fortificación, y asignó guardianes para el lugar».

La fama principal de Al-Hira se dio durante el período del gobierno de los Lájmidas[8] (268–633 d.C.). Ellos eran cristianos y, por ello, se construyeron muchos monasterios cristianos en esta región, cuyos restos permanecen hasta hoy.

Kufa, tras su fundación en el año 17 de la Hégira (638 d.C.), se convirtió en un importante centro político y administrativo. En el año 36 de la Hégira (657 d.C.), el Príncipe de los Creyentes (la paz sea con él) la eligió como capital del Estado islámico.

Desde el punto de vista geográfico e histórico, Nayaf siempre ha estado vinculada con Al-Hira y Kufa; por esta razón, se le han atribuido nombres como «Nayaf al-Hira» o «Nayaf al-Kufa».

La ciudad de Nayaf desde la perspectiva de los historiadores:

Al-Baladhuri[9] relata:

«Después de que los musulmanes se establecieron en Al-Mada’in[10] y quedaron insatisfechos con las condiciones de aquel lugar, Umar ibn al-Khattab ordenó que se eligiera para ellos un sitio más adecuado. Finalmente, Sa’d ibn Abi Waqqas y sus compañeros llegaron al emplazamiento actual de Kufa, que en ese tiempo era conocido como “Jad al-Odhra”. El lugar estaba lleno de flores como anémonas y crisantemos (una flor similar a la manzanilla), y lo eligieron para la construcción de la ciudad»

Abu Mansur Al-Tha’alibi[11] relata:

«Al-Nu’man III ibn al-Mundhir[12] salió un día de paseo hacia las llanuras alrededor de Al-Hira. Allí vio las hermosas flores rojas de la anémona (Shaqaʾiq) y, como le gustaron mucho, ordenó que aquella zona fuera protegida. Desde entonces, estas flores se hicieron famosas con el nombre de Shaqaʾiq Al-Nu’man (las anémonas de al-Nuʿman)».

Ibn al-Jawzi[13] también narra, citando al narrador Al-A’sha[14]:

«Al-Nu’man III ibn al-Mundhir fue a las llanuras de Al-Hira, que estaban cubiertas de plantas como shih, qaysum, khuzama, azafrán, shaqaʾiq al-nuʿman y uqhuwwan. Cuando vio las anémonas y le agradaron, dijo: “A quien tome algo de estas flores, se le cortará la mano”. Por ello, aquellas flores recibieron el nombre de shaqaʾiq al-Nuʿman».

Abu Abdullah al-Humayri[15] también relata una historia sobre la conversación entre Khalid ibn al-Walid y Abd al-Masih ibn Baqila al-Ghassani:

«En el pasado, el mar llegaba hasta las cercanías de Nayaf y los barcos de India y China atracaban allí. Las mujeres de Al-Hira podían recorrer el camino hacia Siria con un solo pan, pasando por aldeas prósperas con huertos y aguas dulces. Pero hoy toda esa prosperidad y esplendor del pasado se ha perdido, y la tierra se ha vuelto seca y desolada; esta es la tradición divina de cambiar la situación de los seres humanos y de las tierras».

Las llanuras alrededor de Kufa y Nayaf, debido a su abundante vegetación de plantas silvestres, servían como pastizales para las tribus árabes. Ibn Hazm[16] cita a Abi Rashid al-Salmani, quien pastoreaba allí los camellos de su familia.

Además, la tierra de Nayaf, debido a su aire limpio y su apertura hacia el desierto, era considerada un lugar adecuado para curarse y refugiarse durante brotes de enfermedades.

Sobre la razón de la construcción del palacio «Khawarnaq[17]», Al-Tabari dice:

«Yezdegard I[18], para la crianza de su hijo Bahram V (Bahram Gour)[19], buscaba un lugar saludable y alejado de enfermedades, y lo confió a Al-Nu’man I ibn Imru al-Qays para que le construyera un palacio en las llanuras de Al-Hira».

Después de la fundación de la ciudad de Kufa, las tribus árabes se establecieron allí, y una parte de la llanura de la región de «Al-Thawiyya (الثویه)» se convirtió en el cementerio público de Kufa.

Muchos compañeros del Profeta (la paz sea con él y su familia) y de los seguidores (tabi‘un[20]) fueron enterrados allí, entre ellos Khabbab ibn al-Aratt[21] (fallecido en 37 de la Hégira (658 d.C.)) y Kumayl ibn Ziyad[22] (fallecido en 82 de la Hégira (701 d.C.)), cuyo famoso santuario se encuentra en la región de «Al-Hannana[23]».

Al principio, la gente de Kufa enterraba a sus muertos dentro de la propia ciudad; pero tras el testamento de Khabbab ibn al-Aratt —uno de los compañeros del Profeta (la paz sea con él y su familia)— quien deseaba ser enterrado en «Ẓahr[24]», esta zona se convirtió en el cementerio público, y él fue la primera persona enterrada allí.

Descripción de la ciudad de Nayaf por un viajero andalusí

Ibn Jubayr[25], durante su viaje en el año 579 de la Hégira (1183 d.C.), mencionó Nayaf y la describió como una tierra firme y extensa situada junto a Kufa, en el límite del desierto.

Indicó que al oeste de la ciudad, a una distancia aproximada de una parasanga[26], se encontraba un santuario atribuido a Ali ibn Abi Talib, sobre el cual se había construido un edificio majestuoso, aunque él mismo no pudo visitarlo debido a la falta de tiempo.

Asimismo, Ibn Battuta[27], quien visitó la ciudad en el año 727 de la Hégira (1326 d. C.), la describió como una ciudad hermosa, poblada y próspera, con mercados limpios y bien organizados, considerándola una de las mejores ciudades de Irak.

Con el paso del tiempo, se formaron las casas y los barrios alrededor del santuario de Ali ibn Abi Talib y se expandieron gradualmente. La amplia migración de personas hacia Nayaf se debió tanto a la cercanía al mausoleo del Príncipe de los Creyentes (la paz sea con él) como al deseo de estudiar en su gran seminario religioso[28]. Estos factores convirtieron a Nayaf en un importante centro religioso y científico del mundo islámico.

Fuente: Adaptado del libro Tarikh al-Marqad al-Alawi al-Mutahhar (Historia del Sagrado Santuario Alawi).

[1] – Wadi us-Salaam (Valle de la Paz) es un cementerio islámico, ubicado en Nayaf y está considerado como uno de los cementerios de mayor extensión y antigüedad del mundo.

[2] – La palabra sardab se refiere a un espacio subterráneo o sótano, generalmente construido bajo las casas tradicionales, con varios propósitos: 1- Refugio contra el calor o el frío: en climas cálidos como en Irán o Irak, el sardab mantiene temperaturas más frescas durante el verano. 2- Almacenamiento: se utilizaba para guardar alimentos, agua u otros bienes sensibles a la temperatura. 3- Protección: podía servir como refugio seguro durante tormentas de arena o condiciones extremas.

[3] – Alawíes en los textos históricos se refiere a menudo a los descendientes y asociados del Imam Alí (la paz sea con él), lo cual en muchas fuentes coincide con el término «Sayyid». A veces también se aplica a los grupos que consideraban al Príncipe de los Creyentes (la paz sea con él) como el sucesor más digno del Profeta (la paz sea con él y su familia), y en este sentido se aproxima al concepto de chiismo.

[4] – Una dinastía iraní chií que era originaria de Daylam. Fundaron una confederación que controló la mayor parte de lo que hoy es Irán e Irak en los siglos X y XI.

[5] – Adud al-Dawla (936 en Isfahán – 983 en Bagdad) fue un soberano buyí.

[6] – La dinastía Yalayerí (1336-1432 d.C.), fue una dinastía musulmana de una tribu mongola relacionada con Hulagu, nieto de Gengis Kan y fundador de la dinastía de los iljanes mongoles de Persia.

[7]– Al-Hira fue una antigua ciudad en Mesopotamia localizada al sur de lo que es hoy Kufa, en el centrosur de Irak.

[8] – Fue una dinastía de árabes cristianos que vivió en la Mesopotamia meridional (actual Irak meridional) desde el 266 d.C. y que tuvo por capital a la ciudad de Al-Ḥira.

[9] – Aḥmad Ibn Yahya al-Baladhuri (siglo IX d.C.) fue uno de los más eminentes historiadores de su época. En la mayor parte de su vida residió en Bagdad.

[10] – «Al-Mada’in», que significa «las ciudades», según han mencionado los historiadores islámicos, era una gran metrópolis o región compuesta por «siete ciudades» con nombres específicos. Ctesifonte, que fue la capital del Imperio sasánida, alcanzó durante su dominio un gran tamaño y prosperidad; de este modo se convirtió en una extensa área urbana que en árabe llegó a conocerse con el nombre de «Al-Mada’in»

[11] – Un historiador del siglo X d.C.

[12] – El último rey lájmida de Al-Hira (reinó desde 582 – hasta 609 d.C.).

[13] – Un historiador del siglo XII d.C.

[14] – Fue un poeta árabe (d.c. 570– 625).

[15] – Un erudito y narrador árabe chií.

[16] – Ibn Hazm, (Córdoba, 994- Huelva, 1064),​ fue un filósofo, teólogo, historiador, narrador y poeta andalusí, considerado el «Padre de la Religión comparada»

[17] – Khwarnaq era el nombre de un palacio que Al-Nu’man I ibn Imru al-Qays, gobernante lakhmí, construyó para Yazdegerd I. Este palacio estaba situado a una milla al este de la ciudad de Al-Hira, en la región de Mesopotamia.

[18] – Rey del Imperio sasánida. Su reinado duró desde el 399 hasta el 421 d.C.

[19] – Bahram V Gour, fue un rey sasánida de Persia entre 420 y 438 d.C.

[20] – Los tābiʿūn (تابعین) son aquellas personas que conocieron y se relacionaron con uno o más de los compañeros del Profeta (la paz sea con él y su familia), creyeron en la misión de Muhammad y murieron con fe, pero no llegaron a encontrarse personalmente con él.

[21] – Fue uno de los compañeros del Profeta (la paz sea con él y su familia) y pertenecía al grupo de los muhajirun (emigrantes). Khabbab fue el sexto hombre en aceptar el islam.

[22] – Fue compañero de Ali ibn Abi Talib y de Hasan ibn Ali, además de ser uno de los grandes tabiʿun y una de las ocho figuras conocidas por su devoción en Kufa en su época.

[23] – Un nombre local para una zona situada entre Kufa y Nayaf.

[24] – Ẓahr al-Kufa (ظَهْر الکوفه) es una extensa zona situada fuera de la ciudad de Kufa, en la que se encuentra el santuario de Ali ibn Abi Talib.

[25] – Muhammad ibn Ahmad ibn Jubayr fue un viajero, literato y poeta musulmán andalusí del siglo XII d.C.. Es conocido especialmente por su célebre relato de viajes (riḥla), en el que describió diversas regiones del mundo islámico.

[26] – Una unidad de distancia itinerante histórica iraní, igual a 6.24 km.

[27] – Un viajero y explorador del siglo XIV d.C.

[28] – Un seminario religioso es un tipo de escuela de ciencias religiosas en el mundo islámico —especialmente entre los chiíes— donde se enseñan las ciencias islámicas.

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