En las fuentes suníes, se mencionan las festividades de Ghadir y las grandes celebraciones populares en este día por parte de los gobernantes y los chiíes.
Los emires de la dinastía Búyida, llamados los daylamíes, eran de origen iraní, de la región de Gilán y seguidores del chiísmo de doce Imames [1]. En aquella época, los gobernantes búyidas celebraron el día de Ghadir, el 18 de Dhu al-Hiyya, y organizaron procesiones festivas por las calles y los barrios de Bagdad [2].
Desde entonces, los iraníes, en el día de la fiesta de Ghadir, suspenden muchas actividades, adornan las ciudades, los mercados permanecen activos durante la noche, se escuchan tambores y trompetas en señal de alegría, y lanzan fuegos artificiales.
[1] Chií de los Doce Imames, también conocido como chiísmo imamí o chiísmo duodecimano, es la rama más grande del Islam chií. Los seguidores de esta corriente creen que después del profeta Muhammad, el liderazgo espiritual y político de la comunidad musulmana (el Imamato) debe recaer en doce Imames infalibles, todos ellos descendientes del profeta a través de su hija Fátima y su esposo el Príncipe de los Creyentes (la paz sea con él).
[2] Durante la época de la dinastía Búyida en el siglo IV de la Hégira (siglo X d.C.), Bagdad estaba bajo el control político de los emires búyidas, aunque el califa abasí seguía existiendo de manera simbólica. Los Buyíes eran una dinastía de origen iraní procedente de Daylam y Gilán, en el norte de Irán, y seguían el chiismo duodecimano. Después de conquistar Bagdad en el año 945 d.C., extendieron la influencia política y cultural iraní sobre la capital del califato abasí. Por esta razón, muchas ceremonias y festividades chiíes, como el Eid al-Ghadir, se celebraron públicamente en Bagdad bajo el patrocinio de gobernantes iraníes búyidas. Aunque Bagdad no pertenecía geográficamente a Irán, en aquella época estaba gobernada por una dinastía iraní y formaba parte de su esfera política y cultural.